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Wednesday, 23 February 2011

JUAN FERNANDEZ KROHN COMENTA LAS CONVERSACIONES ENTRE LA FSSPX Y ROMA



Conversaciones entre Roma y los lefebvrianos, ¿a punto de encallar definitivamente (por culpa de Juan Pablo II) ? (26)

22.02.11 | 18:26. Archivado en Canonización de Wojtyla (recogiendo el guante del desafío)
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Las conversaciones entre el Vaticano y los lefebvrianos de la FSSPX parece estar a punto de encallar definitivamente, por lo que leo. Por culpa -en parte al menos- de la beatificación de Juan Pablo (II)(y de sus milagros).  Algo previsible desde el principio, lo que ya no es tan fácil de elucidar en cambio es el significado que haya que endosar al fracaso inminente de los contactos, en el contexto sobre todo de la causa de beatificación acercándose a marchas forzadas del papa Juan Pablo (II) La tesis del facha/expiatorio que llevo aquí defendiendo en ese asunto desde hace un rato, me parece desde luego la clave de explicación más certera y verosímil de lo que esta sucediendo.

Benedicto XVI, papa alemán de pasado comprometido (entre comillas), por su alistamiento o ligazón estrecha con asociaciones juveniles del régimen nazi -de las que llegó a vestir el uniforme-, paga y pagará fatalmente por su predecesor que supo rescatar o redimir -es un decir- su trayectoria pasada (incorrecta) de una forma mucho mas correcta (políticamente hablando) Y la Fraternidad San Pío X se ve condenada a pagar también en la disyuntiva en la que viene a colocar al actual pontífice la causa de beatificación en curso del papa polaco.

Habas contadas. Y me estoy refiriendo al tradicionalismo católico en sus ramificaciones internacionales. Un micro/universo en el que a riesgo de conocerse (o de conocernos) todos, sus referencias históricas e ideológicas no podían estar mas claras. Y ya se trate de Maurras, de Franco o de Pío XII -todos ellos políticamente incorrectos en las coordenadas y baremos en curso-, Benedicto XVI se ve sentenciado a corto o largo plazo a acabar pagando por todos ellos. En sustitución de su predecesor, Juan Pablo II.
Porque lo quieran reconocer o no algunos, su suerte, de una forma u otra, se ve ligada a la de la FSSPX e incluso a la de su discutido obispo Williamson, oveja negra de los obispos tradicionalistas, que algunos parecen prestos a utilizar de fusible providencial llegado el momento oportuno. Pero se engañan o engañan (a sabiendas) Porque al final, el que acabaría pagando por todos -por Franco, por Maurras por Pío XII (y sus "silencios") por la FSSPX y por las declaraciones de uno de sus miembros (Williamson) sobre el holocausto (y lo que venga)- lo sería el pontífice reinante y el pagano en definitiva tras él lo sería el honor de los católicos del mundo entero polacos o no polacos, por más que estos últimos se tengan reservado un estatuto especial un tanto privilegiado (e intocable) de mártires -de la democracia- en el orden mundial que siguió al final de la segunda guerra mundial en el 45, representantes casi únicos -con los irlandeses y los vascos también si se me apura- del único catolicismo políticamente correcto tras el 45.

¿Aceptan o siguen aceptando todos los polacos, en bloque, esa imagen de papolatría anacrónica, tan grotesca y peregrina que consigue proyectar de su país y de ellos mismos, en el orbe católico al menos, el culto a la personalidad del papa polaco? Es lo que cabe preguntarse leyendo unas declaraciones recientes de un eclesiástico polaco, ferviente celador de la memoria de "su" papa Wojtyla, director en funciones de una de esas emisoras de radios tan surrealistas -a fuer de "marianas" y de militantes (ni preconciliares ni posconciliares sino todo lo contrario) (...)- que cundieron en Polonia tras la caída del muro.

O ante esas fotos rayanas en el esperpento de curas polacos participando en una competición de esquí que lleva por título (sic) Copa Juan Pablo II (...) En mi viaje a Polonia en el 81 donde circulé en los medios de Solidarnosc gracias al amparo que me brindaba la sotana rigurosa de la FSSPX que vestí desde el principio hasta el final de mi visita, conocí mucha gente desde luego que no respondían en modo alguno a ese clisé (polaco) que se viene difundiendo desde entonces.

El árbol no deja ver (a menudo) el bosque. Y en el caso polaco esa imagen wojtyliana en curso en los países católicos y en particular entre españoles, de un pueblo de reflejos gregarios y serviles, religiosamente fanatizado y a punto de desbordarse en masa -en la entrevista del eclesiástico citado mas arriba se da la cifra del millón de peregrinos- en las ceremonias de beatificación de "su" papa idolatrado en el Vaticano, oculta sin duda una realidad muy distinta.

Como lo ilustra el hecho incontrovertible que la corriente ideológica (y religiosa) a la que prestan su voz esas cadenas de radio -confinadas a lo que se da en llamar la derecha/católica (polaca)- no supone a lo sumo mas que una fracción netamente minoritaria del electorado polaco, tal y como lo probaron con creces las consultas electorales que siguieron al fallecimiento, víctima de accidente aéreo, de su anterior presidente, Kaczinski, gran valedor de la causa de beatificación del papa Wojtyla junto con el que fue secretario vitalicio del papa anterior, actual arzobispo de Varsovia, íntimo amigo suyo.

El problema polaco -de un país (y de sus habitantes) que fue clasificado "de enfermo de Europa" durante todo el siglo XXIX - no sigue menos enhiesto no obstante, me refiero entre no-polacos. Me comentaba hace poco un amigo la discusión que tuvo con un grupo de aquellos, con los que se cruzó en su visita al monasterio italiano de Monte Casino que guarda presumiblemente abundantes recuerdos de la importante batalla de la segunda guerra mundial, que tuvo la celebre abadía benedictina y sus inmediaciones de teatro de operaciones.

Y fue sin duda por culpa de la memoria edificante, en muchos polacos, sobre la actuación de sus compatriotas en aquella efemérides, traducida en un cuento de buenos y malos que se resiste lógicamente a aceptar versiones históricas de aquel episodio bélico susceptibles de invalidar en lo mas mínimo esa imagen iconográfica que se tiene forjados de ellos mismos, mucho mas que cualquier otro pueblo (europeo)

Así, les hubiera sonado a blasfemia el aprender -lo que mi amigo no sabía tampoco cuando se los cruzo- que los polacos de Montecasino atacaron a la bayoneta calada a la población civil refugiada en sus sótanos y refugios subterráneos. Peras al olmo no obstante el pretender lo contrario tal vez, ya digo. Por su parte la FSSPX arrastra también un problema de memoria histórica que tal vez sea interesante (y urgente) el intentar descifrar o encarar de un somero golpe de vista aquí aunque sólo sea.

La FSSPX fue fundada por el arzobispo Marcel Lefebvre y desde ese punto de vista puede considerarse una obra de un sello o huella francesa inconfundible. No es óbice que su existencia, su nacimiento y sus irradiación innegable en el plano internacional en el plano internacional se vieran íntimamente ligados a la Suiza y al catolicismo suizo.

En Econe vivíamos un poco (como aquí todos se imaginan) en régimen de invernadero por más que tuviéramos ciertos contactos con el mundo exterior materializados en las visitas que recibíamos de fuera y en particular de los habitantes de las inmediaciones y de las poblaciones y localidades circundantes y también en las excursiones de alta montaña por lo general que hacíamos con regular frecuencia, una vez al mes (aproximadamente), en las que nos veíamos agasajados por propietarios de establecimientos que guardaban lazos de amistad aunque sólo fuera con Econe y sus mentores y responsables suizos.

Pero confieso que la realidad suiza, micro/universo por tantos conceptos, sigue siendo para mi "grosso modo" un libro cerrado hoy como entonces. A imagen y semejanza sin duda del desconocimiento que continua siendo el mío, de su historia atípica y un tanto a parte como lo es también la realidad geográfica que configura su particular ubicación en el corazón de los Alpes, en el cruce de todos los caminos que surcan el continente.

La excepción confirma la regla no obstante y el carácter hermético que sigue ofreciendo para mí la realidad suiza, su presente como su pasado -y sus perspectivas de futuro incluso- ofrece la salvedad de un capitulo de su historia que atrajo siempre mi atención relacionado con la segunda guerra mundial, y en particular un fenómeno tan digno de estudio como el de la neutralidad suiza entonces. Una tradición antigua sin duda, en un país marcado por las guerra de religión y fatalmente condicionado por su pequeñez geográfica (comparativa); que no dejaba no obstante de esconder todo un elenco de razones y motivos, como ocurriría con la neutralidad española.

La neutralidad suiza -como la española- en la segunda guerra mundial no se ve menos rodeada de tabués. Uno de ellos es el que rodea o sigue rodeando las simpatías extendidas en grandes sectores de su opinión pública en favor de la causa del Eje, sobre todo en su zona lingüística germanófona. Bernard Fellay, superior de la FSSPX, unos años mas joven que yo, y que conocí viéndole montar en trineo en las inmediaciones del seminario era un joven suizo típico, de padre francófono -ingeniero de profesión y responsable de la central eléctrica situada junto al seminario que daba al lugar su nombre de Econe-y de madre germanófona que yo también conocí.

Por supuesto que no voy a acusarles aquí de simpatías pro/alemanas de cuando la segunda guerra mundial, ni prestarles posiciones política o históricamente incorrectas las que sean (que ignoro por cierto) Sí se la presto en cambio a un grupo que gravitaba en torno al seminario de Econe y que disfrutaba allí de un amplio radio de influencia que abarcaba a la mayoría de sus miembros entre ellos -soy formal en lo que estoy diciendo- la familia del propio superior en la actualidad de la FSSPX (entonces)

Y me estoy refiriendo a una especie de masonería católica de la que aquí ya hablé -con no pocos puntos en común con el Opus Dei- la Cité Catholique (en español Ciudad Católica) que cambiarían mas tarde su nombre por el de Office (resumen de una denominación mucho mas larga e inasimilable hasta para franceses)

El Office, fundado por Jean Ousset, una maurrasiano notorio, adolescente durante la segunda guerra mundial pero perfectamente ubicable en los medios de la colaboración (pro/nazi) entonces arrastró siempre ese pecado original -como el Opus Dei en relación con Franco y con el franquismo- que intento redimir a base de metamorfosis (más o menos camaleónicas) -como los que acompañarían en España a la trayectoria de la Obra con ocasión de la celebración del concilio vaticano segundo en los años del tardo/franquismo, y ya antes, a partir de la crisis de régimen del 56-57- que algunos de sus partidarios de la primera/hora no dejarían de reprocharles lo que daría lugar a escisiones y polémicas sin cuento de las que fui testigo y un poco también víctima en los años que discurrí en aquellos medios.

Desde que estalló el caso Williamson hace ahora dos años sus cofrades de la FSSPX hicieron todo lo divino y lo humano por distanciarse de su oveja negra o de ponerle un bozal al menos en los temas en ascuas -holocausto judío, cámaras de gas y demás- con escasos resultados hasta la fecha. Como viene a probar o a ilustrar ahora el fracaso (inminente) de su contactos con Roma. Pagan o van a pagar ahora por Williamson que ya viene pagando lo suyo -expulsado de la Argentina sometido a un régimen de libertad vigilada o condicional (como llamarlo de otra forma) dentro de la FSSPX y procesado en los tribunales alemanes por delito de negacionismo-; por una hipoteca tan pesada e insoluble como la que a todas luces amenaza aplastar ahora al Vaticano batido por vientos contrarios a medida que se acerca la fecha de beatificación del papa polaco.

La exclusión definitiva de los católicos integristas asoma al horizonte cercano del pontificado de Benedicto XVI en lo sucesivo,como quiera que sea. Con ello el cisma que aventarían el concilio y el postconcilio en el seno de los países católicos no haría mas que hacerse un poco mas visible si cabe.

Me fui a Ecône cuando soplaba ya vientos de tormenta en proveniencia del Vaticano, a sabiendas pues, lo confieso. Digamos que fue la tormenta que se avecinaba lo que me puso en la pista entonces, y fue, creo recordar, a través de un numero de la edición española de la Contrarreforma Católica en el siglo XX -un titulo sugerente no me digan, más incluso para españoles que para franceses- que dirigía el Abbé de Nantes, figura de gran destaque del tradicionalismo francés (en una de sus corrientes) fallecido hace un año.

En él se venia a decir que la obra de Econe no le debía nada al Vaticano -"verbi gratia" a la iglesia del concilio- y que si la espada de damocles de las sanciones canónicas acababan abatiéndose sobre ella no haría con eso mas que ponerse de manifiesto el cisma que trajo el concilio, a los ojos del mundo entero. La profecía se cumplió por cierto (a su manera) Y ahora, cuarenta años después -treinta casi desde que se consumo la ruptura)- una (nueva) ruptura definitiva de los contactos iniciados ahora hace dos años con el levantamiento de las excomuniones, no vendría mas que a confirmar que el pontífice actual, Benedicto XVI decidió seguir en la vía de encismamiento emprendida por sus predecesores.

Por lo que vendría a confirmarse lo que ya dije, que mantengo: los responsables de la FSSPX -Lefebvre y sus discípulos y seguidores- acertaban en la intuición por mas que errasen mas o menos en sus postulados. En su rechazo, me refiero, del concilio de la discordia. Por el que vino a quedar definitivamente enterrada la memoria histórica del catolicismo español (y de los siglos del Imperio)

La canonización de Juan Pablo (II) viene a ser la canonizacion del concilio", acaban de declarar los representantes de la FSSPX. Y una vez más -no me duelen prendas- aciertan en la intuición (por más que puedan equivocarse en los postulados)

Canonización el concilio pues, el próximo primero de mayo, y de todos su xapos y culebras.



Saturday, 5 February 2011

KROHN 1982: LOS EXAMES PSIQUIATRICOS


Los psiquiatras portugueses determinarán si el sacerdote Fernández Krohn sufre un desdoblamiento de personalidad

La suspensión del juicio ha provocado en Portugal sorpresa y alivio

Las lesiones mentales que podría sufrir Juan Fernández Krohn, el sacerdote español que protagonizó un atentado frustrado contra el Papa, se sitúan, según los especialistas, en el grupo de las enfermedades que los psiquiatras denominan esquizofrenias, caracterizadas por un desdoblamiento patológico de la personalidad de quien las sufre. La suspensión del juicio contra él, hasta que sea sometido a un examen psiquiátrico, causó ayer en Portugal alivio y sorpresa. Alivio, porque crecía el sentimiento de que la frialdad y la pasión mostradas al mismo tiempo por el supuesto agresor del papa Juan Pablo II podían tener un origen patológico en el acusado y determinar su procesamiento en condiciones de inferioridad manifiesta.

La suspensión causó al mismo tiempo sorpresa, porque la vista del juicio no despejó ni uno solo de los interrogantes que se ciernen sobre este extraño episodio, que ha conmovido la tranquilidad de un país como Portugal. Lo más pasmoso de este proceso es que nadie, ni los policías portugueses ni la escolta papal, ha podido demostrar que Juan Fernández Krohn empuñara la bayoneta con la que él repite obsesivamente que intentó atravesar el corazón del Papa "para vengar el honor de la Virgen de Fátima".

De lo sucedido en el santuario mariano en la noche del 12 de mayo de 1982 existen numerosos fotogramas, cintas de vídeo, película, que han recorrido todas las redacciones y televisiones del mundo, pero hasta el momento, en ninguna fotografía ha quedado impresionada la imagen del supuesto agresor con el arma homicida en la mano. Si existe prueba de ello, el tribunal comarcal de Vilanova de Ourem no la ha recibido, desde luego.

Por otra parte, no resulta explicable que sin existir la prueba decisiva, el acusado detalle incluso con gestos los movimientos con los que asegura que blandió la bayoneta, las estratagemas utilizadas por él para esquivar a la escolta del Papa y, todavía más, aporte al tribunal minuciosos datos sobre cómo, dónde y a quién compró la bayoneta, o asegure que ya en el mes de enero de 1982 se juró a sí mismo en la localidad italiana de Asís eliminar al Papa polaco con una espada.

Con una memoria prodigiosa, no desprovista de algunos extraños fallos, Juan Fernández Krohn reconstruyó ante el juez la mayor parte de las piezas del rompecabezas de los hechos, cargó sobre sí la responsabilidad del intento de asesinato, pero, pese a sus esfuerzos desesperados por inculparse, no consiguió suministrar la prueba decisiva. Sus autoconfesiones, según la legislación portuguesa, no pueden provocar el que sea condenado.

Sobre esta base, todos los observadores destacan que hay motivos más que suficientes para estimar como justa la suspensión del juicio decretada por los jueces de Vilanova de Ourem. En un gesto donde, al entender de todos, primó por encima de cualquier otra consideración la humanidad y la sensatez del tribunal, el acusado no regresará al banquillo en tanto los psiquiatras observen su conducta y dictaminen si la salud mental de Juan Fernández Krohn le permite comparecer nuevamente ante los jueces o, más bien, le convierte en objeto de cuidados médicos, para paliar una presumible dolencia de desdoblamiento de personalidad.

Episodios escalofriantes

En ocasiones, este desdoblamiento es tan agudo, que una y otra personalidad, adoptadas alternativamente por el mismo sujeto, se inhiben mutuamente tanto que todo aquello que se realiza bajo la presencia de la primera personalidad es completamente ignorado y olvidado por el mismo sujeto cuando permanece bajo el influjo de la segunda.Entre algunos enfermos por esta dolencia psíquica se han registrado algunos de los episodios más escalofriantes de la historia de la criminología. Sin embargo, según los expertos, no parece que Juan Fernández Krohn pueda ser adscrito a este tipo de afecciones mentales de un modo rotundo. Casi todos los especialistas creen que puede darse un conjunto de factores patológicos, entre los que destacan, junto a la esquizofrenia, la psicosis, la paranoia y algunas formas depresivas que se suelen ver revestidas por manifestaciones místico-religiosas.

El enfermo que padece alguna de estas dolencias o buena parte de ellas no puede ser reo de condena alguna, y su vida interior y exterior se caracteriza por un sufrimiento profundo, que hoy, con el desarrollo de la psiquiatría puede ser paliado ampliamente.

Lo conmovedor de la vista del juicio es la trabazón de los argumentos expuestos por Juan Fernández Krohn para inculparse del todo en unos hechos no probados. Con un rechazo categórico a toda posibilidad de exculparse, que tanto el fiscal como su abogado y como los testimonios de los testigos le brindaron repetidamente, insistió una y otra vez en su determinación nítida de eliminar al Papa.

No omitió referencias bíblicas, como cuando recordó que no utilizaba armas de fuego en Fátima porque para él las pistolas eran como Agar fue para, Rebeca, ni escatológicas citas latinas sobre versículos del Apocalipsis de San Juan, lo cual revistió sus manifestaciones de un carácter misterioso, indescifrable.

Nadie en Portugal cree que el juicio contra Juan Fernández Krohn se reanude en alguna ocasión. Volverlo a abrir puede implicar meses, incluso años. Pero, sobre todo, la magnitud de lo que pudo haber sucedido, y el escándalo que implicaría el que realmente no se persiguiera el móvil que el acusado asegura haber perseguido, convierte este episodio en algo especialmente molesto y digno de ser olvidado.

http://www.elpais.com/articulo/internacional/JUAN_PABLO_II/FERNANDEZ_KROHN/_JUAN/PORTUGAL/psiquiatras/portugueses/determinaran/sacerdote/Fernandez/Krohn/sufre/desdoblamiento/personalidad/elpepiint/19821022elpepiint_5/Tes

Wednesday, 8 December 2010

FORMER PAPAL ASSAILANT SOUGHT BEFORE PAPAL VISIT


LISBON (CWNews.com) - Portuguese security officials on Thursday were seeking a former priest who once tried to kill Pope John Paul II on the eve of the papal visit to the Fatima shrine.

The police publicly sought the help of Interpol and European police to determine the whereabouts of Spaniard Juan Fernandez Krohn purely as a precautionary measure. "We would like to know where he is, that is all," a spokesman said.

During a papal visit to Fatima, Krohn lunged at the Holy Father with a bayonet as he knelt to pray, but failed to harm the Pontiff. He served a six-year sentence and was expelled from Portugal. Until recently, the former priest lived in Belgium, but recently left his home. According to trial records, Krohn blamed the Pope for what he viewed as the Church's increasing liberal stance.

The Holy Father begins his third visit to Fatima on Friday and will beatify two of the three shepherd children who received visions of the Virgin Mary at the site in 1917. The beatification will fall on the 83rd anniversary of the first apparition and the 19th anniversary of the day when the Pope was shot and wounded by Turkish gunman Mehmet Ali Agca in St. Peter's Square.

Catholic World News Service - Daily News Briefs


YO ACUSO EL PAPA BY JUAN HERNANDEZ KROHN


http://cgi.ebay.es/ACUSO-AL-PAPA-Padre-Juan-Fernandez-Krohn-1983-/270671676204#shId

http://www.paperbackswap.com/Le-Fou-Dieu-Juan-Fernandez-Krohn/book/2828902382/

FERNANDEZ KROHN HIRIÓ A WOJTYLA?

Desvelan que el cura español Fernández Krohn hirió a Wojtyla en Fátima en 1982

EFE Actualizado 15-10-2008 19:42 CET Ciudad del Vaticano.- El sacerdote integrista español Juan Fernández Krohn logró herir levemente al papa Juan Pablo II en Fátima en 1982, en contra de lo mantenido hasta ahora, según se desvela en la película "Testimonio", basada en el libro " Una vida con Karol", del cardenal Stanislaw Dziwisz.


El sacerdote integrista español Juan Fernández Krohn, en una fotografía de 2002

La película se estrenará mañana en el Vaticano con la asistencia de Benedicto XVI, coincidiendo con el 30 aniversario de la elección de Karol Wojtyla como Papa, el 16 de octubre de 1978, y hoy fue presentada por Dziwisz y el periodista italiano Gianfranco Dziwisz, que es coautor del libro.

Svidercoschi contó a la prensa que en el filme el cardenal Dziwisz, que fue durante 39 años secretario personal de Juan Pablo II, desvela un hecho que se mantenido en secreto durante 26 años.

El 12 de mayo de 1982 un sacerdote integrista español, Juan Fernández Krohn, pretendió matar en Fátima (Portugal) a Juan Pablo II con un cuchillo de grandes dimensiones cuando el Papa participaba en la procesión de la vigilia mariana.

El Papa había ido para agradecer a la Virgen que le hubiera salvado del atentado de la plaza de San Pedro del 13 de mayo de 1981, cuando fue tiroteado por el turco Ali Agca.

El cura español, según se ha mantenido hasta ahora, fue detenido antes de lograr su objetivo.

El cardenal Dziwisz cuenta ahora en la película, según dijo Svidercoschi a la prensa, que el Papa, sin embargo, fue alcanzado, ya que cuando llegaron a una habitación del santuario de Fátima "había sangre". No especifica más.


ESPAÑA Y VATICANO - EL LIBRO PROIBIDO DE SANCHEZ MAZAS ANALISADO POR JUAN KROHN


Franco junto a Rafael Sanchez Mazas, Ramón Serrano Suñer y el arquitecto Pedro Muguruza examinando los primeros bocetos del proyecto del Valle de los Caídos

"España Vaticano" (1932) de Rafael Sanchez Mazas (Libro "prohibido")

07.10.09 | 15:58. Archivado en Historia revisionista de los dogmas (en clave nacional/catolica), Libros, Politica religiosa (en memoria de Rafael Sanchez Mazas)
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Por fin. Tras largo tiempo de busqueda y de espera consegui hacerme con un ejemplar -en fotocopias- de la obra inedita de Rafael Sanchez Mazas "España Vaticano", de la que el propio autor decidiria deshacerse por entero en su primera edicion al poco de que viera la luz, por presiones sin duda de indole eclesiastica y del que se conserva algun raro ejemplar en bibliotecas universitarias. Yo tenia ya una idea mas o menos vaga y generica de lo que el libro prohibido de Rafael Sanchez Mazas podia contener de tan explosivo y de transgresor ("maudit") entre sus paginas, y la lectura habra confirmado mi impresion primera, con matices. Rafael Sanchez Mazas escribio aquel libro tras haber vivido en Roma bastantes años de corresponsal del diario ABC (1922-1929), en donde fue testigo del ascenso del fascismo y tambien, por lo que da a entender continuamente a lo largo del libro, de todas las intrigas que se cocian (de antiguo) en la curia vaticana a costa de España, de los españoles, y de la propia iglesia española tambien, algo de lo que los acontecimientos que se seguirian tras su partida de la ciudad/eterna, con el derrumbe de la monarquia de Alfonso XII y la proclamacion de la Republica -y todo lo que se seguiria- le debian parecer ilustracion y corolario mas que providenciales. Como si el Vaticano hubiera ayudado a traer la II Republica o por lo menos no hubiese movido ni el mas minimo dedo para impedirlo. Un libro pues de politica eclesiastica el de Rafael Sanchez Mazas antes de todo, pero que como todo lo que cerca o de lejos toca a la iglesia o al catolicismo desborda por todas partes sus limites originales y sus intenciones primeras, se diria que a golpe de sorpresas.

El libro llevaba una apostilla al subtitulo -"encuentros con el capuchino"- que rezaba, "dialogo de las cosas acaecidas en Roma", parafraseando asi la obra celebre del humanista español Alfonso de Valdes que fue secretario del emperador Carlos V, un ensayo de caracter politico y teologico a la vez y con el telon de fondo de acontecimeintos historicos de siglos atras en la peninsula italiana que harian eclosion en el saco de Roma. Comparaciones odiosas. Pero es induable que aquel hito historico insoslayable, como en los dialogos del humanista, gravita desde el principio hasta el final de esta obra casi inedita -sin quererlo su autor tal vez -, la mas polemica tal vez de todo lo que Rafael Sanchez Mazas escribiria en su vida. El interlocutor y acompañante del autor/narrador a lo largo del libro que adopta la forma bastante lograda de unas charlas viajeras, lo es un capuchino frances, breton para mas señas destinado en la ciudad/eterna y que a ese titulo se conocia mejor que muchos todo lo que se cocia entre muros de iglesias, palacios y conventos de la Urbe. Y un acontecimiento de alcance historico sin duda alguna y de politica eclesiastica a la vez -que contribuye poderosamente a configurar el marco ambiental y cronologico en el que se veria escrita la obra- lo era sin duda la condena de la Accion Francesa (en 1926) que tuvo igualmente en Rafael Sanchez Mazas un testigo directo y privilegiado. Y la postura que se refleja a lo largo de la obra en relacion con este espinoso asunto es sin duda favorable a las victimas de la condena, no sin dejar traslucirse ciertos matices, ya digo.

Un primor desde luego la obra de Rafael Sanchez Mazas en este punto; tras un repaso al menos de la historia de la literatura de la epoca aquella en lengua española, y si se tiene en cuenta el tabu riguroso que rigio en el tema de la Accion Francesa en los medios catolicos de la Peninsula; hasta hoy incluso me atreveria a decir, tantos años despues de la terminacion del concilio. "España Vaticano" refleja desde luego unas posturas inequivocamente anti-papales (en lo temporal), en la mas pura tradicion imperial (y gibelina) de los humanistas españoles del Renacimiento, o de algunos de ellos por lo menos. Una tradicion (innegablemente española) que se veria mas o menos interrumpida despues -por razones multiples- por mas que ciertas tendencias que se hicieron oir en las Cortes de Cadiz -lo que se llamaria el "jansenismo español"- parecieran haberle tomado prestado algunos de sus postulados mas emblematicos. La obra de Rafael Sanchez Mazas por tantos conceptos pues debia oler a chamusquina ya al nacer y fue sin duda lo que acabo moviendo a su autor a deshacerse de ella de una forma tan expeditiva como precipitada. Y sin embargo, en el tema crucial de la Accion francesa, el futuro lider falangista mantenia en su libro una posicion mas bien prudente como lo ilustra la cita que cierra sus paginas, de una figura emblematica en extremo de los intelectuales franceses y catolicos que acataron la condena pontificia y me refiero a Jacques Maritain, y a su obra "Primacia de lo espritual" que marcaria por asi decir un punto critico en la trayectoria de aquel autor y un punto de partida a la vez de su deriva ideologica hacia posiciones (de izquierdas) muy distintas, que gravitarian pesadamente durante la celebracion del concilio y que (aun) immortalizan a su autor de nuestros dias.

"España Vaticano" muestra desde el principio hasta el final una cierta tonalidad ondeante y fluctuante, como si su autor quisiera mantenerse al margen de la polemica que el anticlericalismo de la II Republica habia originado y de la crisis subsequente en las relaciones diplomaticas de España con la Santa Sede, no sin dejar por cierto de condenar de la forma mas categorica la quema de conventos y demas desmanes y tropelias que les sucedieron. El chivo expiatorio parecer serlo en la obra que comentamos el nuncio papal al que el autor no nombra tal vez porque estuviera en la mente y en la boca de todos los lectores potenciales del libro. El nuncio de su/santidad entonces, Federico Tedeschini de su nombre y apellido- brilla ya digo por su ausencia en la denuncia de Rafael Sanchez Mazas a pesar del hecho flagrante -y tal vez por eso mismo- de haberse visto entonces blanco favorito de todo el rencor y de todos los ataques y alegaciones de los sectores anti-republicanos. Egenio Vegas por ejemplo no lo libraria de su criticas, ni en sus escritos ni en sus conversaciones y charlas privadas...haciendose eco con gusto de los rumores (ireverentes y escandalosos en extremo) mas o menos malevolos o bien fundados que harian entonces la ronda en torno al discutido eclesiastico (que luego en cambio seguiria siendo nuncio con Franco como si tal cosa...) Pero el nervio motriz de la carga de critica y de denuncia que en este libro se encierra se la da en mi opinion su analisis del papel que habrian desempeñado altas figuras eclesiasticas españolas en los años que precedieron immediatamente a la instauracion de la II Republica, y me refiero al cardenal de Tarragona, Vidal y Barraquer y junto con el -¿quien lo hubiera dicho?- el prestigiosisimo y respetadisimo Rafael Merry del Val, cardenal de la Curia y augustisimo secretario de estado bajo el pontificado de (san) Pio X.

Segun Rafael Sanchez Mazas, si he comprendido y descifrado bien lo que queria decir en su libro, el distinguidisimo cardenal español -del que pone en duda que lo fuera (español) a parte entera (...)- habria sido pieza clave en las injerencias de tipo politico maquinadas en el seno de la curia vaticana y en el marco de una politica internacional y de una accion diplomatica de la santa/sede antes y despues de los acuerdos de Letran (11 de febrero de 1929) y ya en tiempos de la monarquia de Alfonso XIII, siempre a costa de los intereses de España e indefectiblemente favorables en cambio a los intereses del estado frances, masonico republicano y anticlerical sin embargo, incluso bajo el pontificado de (san) Pio X (...) Y lo que tiene de revelador no solo en el plano de la politica eclesiastica sino tambien en otro mas estricto de historia de los dogmas se lo da sin duda otro hito de historia eclesiastica del catolicismo insoslayable en las denuncias de Rafael Sanchez Mazas, como lo fue lo que se dio en llamar la crisis modernista (decreto "Lamentabilis", enciclica "Pascendi"), por la que el estado frances se habria visto obligado a a hacer concesiones a la diplomacia pontificia, ampliamente contrapesadas unos años mas tarde con la condena de la Accion Francesa, a pedido expreso -segun lo asegura el autor y como no dejaron de denuciarlo nunca los propio interesados- del jefe de gobierno frances de entonces(radical/socialista), Aristide Briand. Y en ese engranage vaticano un papel crucial cabia -en el analisis de Rafael Sanchez Mazas- a una obra pontificia y española a la vez mal conocida -entre españoles incluso- y lo eran "los (pios) operarios de San Jose" que por lo que cuenta (y no acaba) el autor no dejaban de ser un exponente mas en definitiva de esa tradicion (tan nuestra...y tan penosa) de subalternaje en pais extranjero, siempre al servicio de los otros...

Aquellos pobres (pios) operarios se prestaban -en nombre del papa (es cierto...)- a todo tipo de enjuagues y transacciones y compromisos como pocos se prestaban (por lo que cuenta), ni los italianos siquiera. Y junto a ellos otra institucion intimamente relacionados con ellos se ve puesta tambien en la picota en el libro y lo era el Colegio Español de Roma que bajo los patrocinios de Merry del Val y del cardenal de Tarragona (Vidal y Barraquer) habria sido invernadero y tierra de cultivo a la vez de todo un clero separatista -vasco y catalan- como lo acabaria sindo, sin duda a su imagen y semejanza, el seminario de Vitoria...Y es cierto que verse emplazado de esa forma el alto prelado español de la curia -como ya lo habia sido en la campaña internacional en contra de la ejecucion de Ferrer Guardia-, retratado en el libro bajo los trazos mas oportunistas posibles e imaginables, cambiando de posturas al vaiven de las circunstacias -en relacion por ejemplo con el regimen fascista- o sirviendose de espias y manejando fondos publicos sin el menor escrupulo, sorprende un poco asi a primera vista. En ese apecto inedito desde luego de politica eclesiastica de signo anti-español de lo que a todas luces se ve retratado en la obra de Rafael Sanchez Mazas. Lo que deja en parte traslucir -y mido de mis palabras- una memoria colectiva, la del liberalismo español del XIX, que gravitaria de todas todas y de lo mas cerca en la fundacion de la Falange (primera), en su fundador como en el nucleo de sus colaboradores mas intimos, entre los que se conto por cierto Rafael Sanchez Mazas. Y lo ilustra, fehaciente, el reproche -como un lamento- que se repite a lo largo del libro que el Vaticano mostraba con el estado frances una transigencia que no habia mostrado con el estado español decimononico mas o menos teñido de liberalismo. Lo que historicamente era cierto (en el capitulo por ejemplo -aun candente- de las desamortizaciones eclesiasticas)

Con lo que no obstante venia a echar la culpa en ultima instancia a la politica temporal de la Santa Sede de nuestras guerra civiles del siglo XIX: un analisis historico sumario lo menos que se puede decir, y que sonaba sin duda ayer como hoy a haberse visto forjado a expensas de la (otra) memoria del carlismo vecido. Pero era un analisis de antes de la guerra civil del 36, y de antes pues del compromiso historico que se veria sellado entonces entre dos memorias historicas antagonicas, la de los liberales (moderados) y la de los carlistas, antecesores ideologicos unos y otros de las fuerzas componentes del bando nacional durante la guerra. Lo que se veria plasmado incluso en un plano literario; por ejemplo en la pieza de teatro de Agustin de Foxa -un proximo de Rafael Sanchez Mazas, amigos los dos de antiguo de Jose Antonio- "Baile en capitania" (2) (estrenada en 1943) que ya comente en mi blog mas antiguo (3) Una obra pues de circunstancia esta obra prohibida (y valiente) de Rafael Sanchez Mazas. Y a la vez de actualidad imperecedera -y de aplicacion (en parte al menos) a la politica religiosa de la España de hoy. Y tambien a la actualidad religiosa a secas en su capitulo del proceso de reconciliacion y de reintegracion en curso de los integristas de Monseñor Lefebvre: el pontificado de (san) Pio X -referencia maxima en la filosofia o teologia historica por llamarlo asi que rezumaban las enseñazas de la fraternidad/San/Pio X tal y como a mi mismo me fueron impartidas- no sale, lo menos que se puede decir, muy bien parado de esta obra polemica del celebre falangista. Ni en el capitulo de las relaciones con Francia como ya hemos visto ni en el otro contrapuesto referido a España tampoco.

Y una de las escenas mas graficas del libro -en sus notas de las ultimas paginas- lo es sin duda la de la audiencia concedida por el sumo pontifice en los inicios de su mandato al Pretendiente español (carlista) que saldria completamente chafado en sus pretensiones...Y era que el pontificado de (san) Pio X adopto una linea teologica antimodernista intrasigente, es cierto, de aplicacion mayormente en el area de cutura germanica, y (precisamente por eso tal vez), por cuenta sin duda en gran parte de los intereses franceses (republicanos); lo que no fue obice que en politica temporal no se demarcase ni tanto asi de la linea transigente ("liberal") del precedesor de (san) Pio X, Leon XIII, fuente de pesadillas inagotable para los carlistas españoles.

(1): "España Vaticano (La politica religiosa. Encuentros con el capuchino)" de Rafael Sanchez Mazas, Madrid, Signo, 1932
(2): "Baile en capitania" de Agustin de Foxa, Editorial Fundamentos, 2003 (edicion de Gerek Gagen)







Tuesday, 30 November 2010

JUAN KROHN: CONFESIONES Y RECUERDOS DA LA FSSPX



Confesiones de un heterodoxo: sobre mi herejía histórica (auto de fe en mi celda) (2)

29.11.10 | 18:44. Archivado en Semper Idem (en defensa propia), Historia revisionista de los dogmas (en clave nacional/catolica)
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Sigo con el rollo. Explicándome en materia teológico/religiosa (del auto de fe de mi celda, me refiero) Algo que por lo que se ve tiene más gancho (o morbo) de lo que se entiende de ordinario. "El hereje" era el título de una de las novelas de Miguel Delibes -segunda época- que más aplauso le cosecharía tras la transición política.

No es óbice que se trata de un dicterio lastrado de antiguo de una nota (teológica) infamante que se pone de manifiesto aunque sólo sea en el eufemismo -de heterodoxos- que la reemplazaría cuidadosamente en el lenguaje escrito y hablado políticamente correcto en los tiempos modernos entre españoles, como lo ilustra el titulo de la célebre obra de Marcelino Menéndez Pelayo, ducho en la materia.

Por eso se puede decir que herejes no hubo propiamente hablando en la historia del catolicismo español de los últimos siglos. Los últimos se quedarían anclados (en el recuerdo) en las épocas de las guerras de religión y de la eclosión -frustrada- del protestantismo en la Península de lo que testimonia Miguel Delibes en la novela referida.

Incluso los jansenistas españoles presentes en las Cortes de Cádiz -un pre/concepto más bien que dió por sentado don Marcelino en su libro- pueden ser vistos como una de las componentes más o menos heterodoxa del liberalismo español que para lo que se da en llamar el pensamiento reaccionario (tradicionalista) de la época no dejaba de ofrecer en su conjunto una nota de crasa heterodoxia indiscutible, tanto los liberales moderados como los extremistas.
Curioso asaz no obstante lo es que el gran martillo de herejes que pretendió ser Menéndez Pelayo -en la idea que guardan muchos de él por lo menos, y a imagen y semejanza de la visión de la Historia de España que se tenía forjada en su cabeza- se viese tratado de "mestizo" en la pluma de polemistas anti-clericales de su tiempo, como lo fue Miguel De Unamuno, hasta cierta fase (relativamente avanzada) de su vida al menos.

"Mestizo" designaba a una mezcla híbrida de "carca" o integrista y de adepto de la política de la Santa Sede, más o menos tachada de liberalismo a partir del pontificado de León XII, tras su distanciamiento prudente de la causa del carlismo (vencido), que Rafael Sánchez Mazas no dejaría de poner de relieve en su libro "prohibido"

Y mas significativo aún lo es que en la polémica entre conservadores y renovadores, integristas y progresistas que encendería el concilio Vaticano II y a sus ancas el posconcillio inmediato, los progresistas -"la progresía" como se les llama ahora en España mayormente entre las nuevas generaciones- se vieran tratados por sus adversarios integristas o tradicionalistas de subversivos, de marxistas, de inflitrados, de traidores a España en rigor, y muchas otras lindezas, pero sin que llegasen a personificar, a los ojos de aquellos, "herejía" alguna.

E incuso desde las alturas teológicas (exquisitas) que pretendió guardar desde el principio la obra del seminario de Ecône del obispo Lefebvre, el progresismo posconciliar se veía tratada de modernista, un fenómeno -históricamente considerado, en el orden religioso me refiero- que guardó siempre entre los católicos españoles un sello nítidamente extranjero; o de neo/protestantes a lo sumo, pero el calificativo de herejes (en francés "heretiques") se veía reservado en su uso al círculo de los más adeptos o forofos, con mayor grado de iniciación teológica a que la mayoría de los seguidores del obispo disidente que lo empleaba de vez en cuando a penas; en su correspondencia polémica con las instancias de la santa sede en el marco del proceso canónico que se le seguiría, y en sus conferencias (semanales) a sus seminaristas.

Herejes -y paganos- llamaba el cardenal Segura a los falangistas -o si se prefiere a los franco/falangistas- pero su actitud se vería fatalmente revestida de un sello de lo mas atípico y original en la historia del catolicismo español contemporáneo. Pareja -por lo que a la nota infamante se refiere- correría la noción de excomunión (o de excomulgado)

Con la excomunión amenazó -con grandes réditos, hay que decir, en materia de política religiosa- el Vaticano a Franco y a su régimen en los años del tardo/franquismo concretamente en el asunto de la tentativa de expulsión del obispo separatista (y provocador) de Bilbao, Añoveros, que no llegó a materializarse, porque el régimen se echó marcha atrás "in extremis"; el conflicto que protagonizarían la iglesia católica y el régimen de Perón en la Argentina -preludio de su caída- bien vivo aun en los recuerdos de muchos.

¿Fui excomulgado yo mismo en Fátima? A fe mía que nunca lo supe. Teóricamente debía ser así, por lo que tengo entendido. Pero excomulgado me sentía yo ya de antiguo, de verdad; de aquella iglesia del concilio que como me lo confesó uno de los militantes brasileños de la TFP,residente en Madrid a principios de los setenta, -a solas por cierto- no era la iglesia de las promesas/de/su/bautismo.

Como sea, nunca nadie me notificó lo más mínimo en ese sentido; lo que me situaría en la práctica en una especie de limbo canónico en el que desde entonces me movería -como pez en el agua (un decir)- tal y como aquí ya lo tengo señalado. No es cierto en cambio -y salgo así al paso de ciertos rumores tenaces y persistentes por lo que veo- que me viera expulso de la FFSPX antes de mi detención en Fátima.

Salí por la mañana, el día que tomé el tren rumbo el santuario -viajando toda la noche- del priorato ("prieuré") en el que residía hasta entonces en la afueras de París (Mantes-la-Jolie), hoy día -lo que no era en modo alguno el caso entonces- uno de los principales bastiones del Frente Nacional en el cinturón suburbano que rodea la capital francesa. Y tras el estruendo en los medios que seguiría a mi detención se apresuraron a tomar distancias y a condenarme desde luego.

Los unos con más celo y apresuramiento que los otros. Los que no me veían con demasiados buenos ojos dentro de la FSSPX más si cabe desde luego. Pero la tónica no dejó de darla el propio obispo Lefebvre con el que siempre mantuve excelentes relaciones -y conjuro a quien sea a desmentirme- quien, sin duda blanco de todo tipo de advertencias y presiones por cuenta mía, declaró al poco de mi detención a los medios que "mi caso estaba ya en manos de los jueces y de los psiquiatras y que él no podía hacer ya más nada (...)

No se lo guardé ya lo saben aquí todos, y defendí siempre su memoria en mis entradas (de forma critica y con visión retrospectiva por supuesto) Sin embargo debo admitir -"sotto voce" (imitando a los de la TFP) sobre todo para los que aquí me leen- que en el momento de mi detención en Fátima, yo andaba ya por así decir en la cuerda floja en materia de ortodoxia (...)

Si no caído (relapso) en herejía, fatalmente rodeado, es cierto, de fuertes presunciones y motivos de sospecha en la materia. No hereje en sentido estricto y en el lenguaje canónico antiguo; pero sí en cambio en el de "sapiens heresim" (con tufo a herejía) Y no lo era por cierto por culpa de modernismo teológico, por cierto, o de que me hubiera vuelto mas o menos progresista -horresco referens (hoy como ayer)- sino culpa de un autor de quien ya me habré ocupado en algunas de mi entradas, Joaquín de Flore -camino de los altares (beatificado por el propio Juan Pablo II...)- del que la iglesia a todas luces no consigue ponerse de acuerdo todavía.

Y a mí Joaquín de Flore me interesaba sobre todo por su visión de la Historia que haría recobrar sorprendentemente actualidad a su pensamiento doctrinal en las primeras décadas del siglo XX que vieron el auge de los nazifascismos. Y mas tarde aún, con ocasión del concilio vaticano segundo.

Joaquin de Flore -como Federico Nietzsche, como el francés Maurras (como la lguerra civil española)- figuró entre los grandes convidados de piedra de aquella magna asamblea. En la mente de muchos desde luego, por más que se andasen con mil precauciones a la hora de avanzar su nombre de forma explícita por culpa de la reputacion dudosa (sapiens heresim) que arrastraba desde de resultas del hundimiento del mundo que le tocó vivir, la Europa de la Alta Media, de la segunda y tercera cruzada, ésta última tras la reconquista de Jerusalén por las tropas de Saladino, a la que el monje visionario sobreviviría por muy poco tiempo.

Y lo ilustraba de forma elocuente a mi juicio el prólogo a una obra divulgadísima del padre de Lubac, jesuita francés, y una de las "vedettes" del "ala marchante" del concilio dedicada a la suerte que le seria reservada para la posteridad al legado doctrinal del célebre monje (heterodoxo)

El autor del prologo lo era otro de los teólogos que el concilio izó a la cumbre de la fama, el padre Chenu, dominico francés, que confesaba en esas páginas -de una tonalidad innegable, y era la de un homenaje crítico-que le mereceria la obra (exhaustiva y documentada) de su hermano/en/el sacerdocio, el resentimiento (sic) que arrastraba de antiguo en relación con las doctrinas y teorías de Joaquín de Flore, huella mas que presumible del mucho parecido en que había debido tenerlas en algún momento de su trayectoria (temprana) y de la evolución o maduración ulterior de su propio pensamiento teológico (e ideológico).

Y fue en Argentina sobre todo donde me fue dado el ser testigo en primera fila del problema irresoluble que Joaquín de Flore no dejaba de plantear en los ámbitos académicos de aquel pais situados dentro de la órbita de influencia de la iglesia católica, como es el el caso de la enseñanza católica universitaria del tipo confesional "urbi et orbe"

Y sería con ocasión de un congreso de "Filosofia Tomista" celebrado en las cercanías de la cudad de Cordoba durante mi estancia en aquel país -en, el invierno austral del 79 (...)- en el marco de mi ministerio formando parte la obra del obispo Lefebvre. En concreto, tras la intervención que seguí con gran interes de uno de los ponentes invitados, profesor en una Universidad caztolica alemana (hasta el punto de procurarme de inmediato copia escrita del texto) en relación con la visión de la historia del monje célebre que se vio seguida (y no es broma) de una retractación con todas las letras del interesado tras las presiones que se sucedieron a no dudar entre bastidores del congreso.

Y en la que el infortunado ponente -a todas luces intimidado y atemorizado de la cola que habían traído sus palabras- declaraba solemnemente distanciarse de la teoría hegeliana que se insinuaba o se escondían (subrepticiamente) en la visión histórica de Joaquin de Flore y de la que sin duda (de lo que creo recordar del tenor de sus retractaciones) él mismo se había hecho desgraciadamente culpable en la medida que les había servido perniciosamente de altavoz en aquel congreso, lo que lamentaba profundamente (etcétera, etcétera...)

Seguido de una profesión de acatamiento a la doctrina de la iglesia, como/dios/manda. Y está de más el decir que aquella retractatio" (teológica) -tan estrepitosa (yo la verdad que oyéndola no sabía donde meterme)- no me curó en modo alguno del problema (si se le quiere llamar así) que arrastraba yo de antiguo con la historia (con mayúsculas) antes y después de toparme con la figura y la obra de Joaquín de Flore y de su posteridad espiritual (teológica o filosófica), ancha y abundante como las arenas del mar a creer a aquel estudio al que aquí he venido aludiendo.

Un problema que no haría mas que agudizarse -un decir- en mí al socaire de la polémica levantada por la ley funesta de la memoria histórica y la polémica sobre la guerra civil en el plano memorialista) que de unos años la precedería. La salvación es histórica -cumpliéndose dentro de la Historia (de la salvación, de los hombres y de los pueblos)- o no lo es; no más a lo sumo que una salvación de mentirijillas con tufo "a domesticidad" como reprochaba Federico Nietzsche a "las experiencias de salvación" de sus ascendientes y antepasados (todos ellos pastores protestantes) No pretendo no obstante convencer aquí a nadie.

Consciente además de correr el riesgo pronunciándome como le hago de un proceso en materia de heterodoxia como el que se le siguió a la Acción Francesa; que ya veo a algunos tomando nota a toda prisa de lo que expongo en estas líneas. Exultantes de tener (¡en fin!) algo por donde "cogerme" Entre aquellos presumiblemente que más me habrán seguido la pista o mejor me conocen (de antiguo)

¿En la mirilla de la censura teológica, no directamente de los dicasterios romanos pero sí de la FSSPX? A fe mía que no lo sé. Pero esta claro para mi que en los ámbitos rectores de la obra fundada por el obispo francés disidente -bien vistos en lo sucesivo a todos los niveles de la iglesia jerárquica- se tienen formada una idea o si se prefiere un juicio de sobra por cuenta mía.

Pese al silencio (desdeñoso) que me habrán brindado durante décadas. No se puede decir en cualquier caso que no sea yo para ellos un viejo conocido (y recíprocamente también) El actual superior Bernard Fellay, hijo del ingeniero responsable de la central eléctrica de Ecóne -en el cantón suizo del Valais- del que el seminario tomaría su nombre (el mas divulgado en los medios por lo menos) solía venir a montar en trineo aún adolescente casi un niño en el cerro adyacente al seminario los primeros tiempos de estar yo allí.

Y que me perdone pero pensé y sigo pensando que en materia de catolicismo los suizos por muy católicos que se sintieran tienen pocas lecciones que dar a los españoles. Y mucho menos en punto nuestro pasado histórico. Por muy altas que sean sus montañas. Por mucho que algunos de ellos se sientan el ombligo de Europa (y del mundo)

No les estoy declarando la guerra, que conste. A lo sumo me la declararon ellos que consiguieron mi expulsión de Suiza, tras mi salida de la cárcel portuguesa -en marzo del 86- gracias a su gran valedor en los medios políticos y de la magistratura en la capital federal, Berna, el abogado (maître) Roger Lovey, proximo de "l'Office" (antigua Cité Catholique), poco conocidos en España pero tan sectarios como el Opus Dei.

Sin rencores, y sin complejos. No por ello voy a abogar por el cierre de sus antenas en territorio español y la expulsión de sus miembros (que se merecerían)





Saturday, 27 November 2010

JUAN KROHN HABLA SOBRE EL VALLE DE LOS CAÍDOS - I PARTE


Valle de los Caídos: la democracia bien vale una misa (gobierno socialista y monjes benedictinos, aliados objetivos)

26.11.10 | 18:23. Archivado en Historia revisionista de los dogmas (en clave nacional/catolica), Politica religiosa (en memoria de Rafael Sanchez Mazas), El Valle de los Caídos, Santo Lugar de la Memoria Heroica
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Señores va de rollo. Teológico me refiero. Porque tras los últimos acontecimientos en el Valle de los Caídos y la resaca que habrán traído consigo me siento obligado a hincarle el diente a una cuestión central que repunta en algunos en relación con el tema, en los mas jóvenes sobre todo. Por paradójico que parezca o perfectamente lógico en cambio mas bien; porque la juventud es más propicia y receptiva a lo teórico que edades ya mas maduras y avezadas al contacto con la dura realidad, en la práctica y en la vida de todos los días.

La misa del Valle, el momento de la consagración, intocables e inviolables; nos advierten y apremian ahora. Mucho peor el infringirlo -en la pluma de alguno (muy joven me supongo, ya digo)- que la profanación de tumbas incluso (...) El romper el silencio del instante -hoc est enim...- de un gemido, aunque solo sea. Perdónalos porque no saben lo que dicen, por lo jóvenes e inexpertos mas que otra cosa.

París bien vale una misa, dijo el rey Borbón, Enrique IV, padre de la dinastía borbónica francesa -y de la española- al convertirse al catolicismo tras haber rendido (y diezmado) por el hambre -y la sed- a la población, católica hasta el fanatismo, de la capital francesa (...) Y es cierto que la (santa) Misa tras el concilio del Trento y en una reacción comprensible frente al protestantismo se convirtió en eje de las creencias y de la practica religiosa al interior de la iglesia católica.

Como lo llevé a la práctica en cierto modo en mis años del seminario de Ecône. Y como lo ilustraron los cristeros mejicanos insurgiéndose contra un gobierno liberal masónico en defensa de la libertad de culto...antes de morder el polvo de la derrota.

El meollo neurálgico de la reacción integrista especialmente en el catolicismo de lengua francesa lo fue la resistencia al Novus Ordo Missae (1) -hasta hoy en vigor- que promulgó el papa Montini, inspirándose en las directrices del concilio y en el espíritu de sus reformas.

Fue una reacción primordialmente francesa o francófona ya digo, con poco eco entre españoles y entre hispánicos, salvedad hecha -como la excepción que confirma la regla- del Méjico de tradición cristera y en menor medida de la Argentina afrancesada -de los tiempos de las Juntas militares- en sus élites dirigentes como en algunas de sus áreas urbanas.

¿Por qué ese mutismo, ese silencio o apatía (en el fondo) en un problema de indole religiosa tan trascendente, entre católicos españoles que arrastraron de siempre el orgullo legítimo de ser más católicos que nadie y de no admitir en materia religiosa lecciones de quien fuera, ni influencias foráneas en detrimento, por minimo que fuera, de la ortodoxia?

En parte por eso precisamente sin duda alguna. Porque el integrismo les venía de Francia y la protestantización del dogma y de la liturgia les venia en cambio directamente de Roma, y además con aires de renovación y vestida de paisano para más señas(...) Pero también influye en mi modesta opinion un factor imprescindible en el análisis ligado a la memoria (histórica)

La misa en latín -según el rito de (san) Pío V precisemos de inmediato antes de que aquí se me delante alguno-, inseparable de una tradición litúrgica (no se olvide) de clara impronta carolingia era para los católicos franceses mucho mas que una simple misa (de los domingos) como la que le sirvió de coartada perfecta al rey borbón siglos antes para abjurar del protestantismo: el arca de la alianza de la memoria histórica del antiguo reino de los francos al contrario, o si se prefiere del antiguo régimen, de antes de la revolución francesa. De una Francia pre-revolucionaria muerta hace dos siglos en el país vecino y aún viva en el recuerdo de algunos -¿muchos, pocos?- de sus habitantes.

Y en España, en la medida que no se dio una ruptura histórica de ese calibre -de tan hondo calado al menos- no se viviría la querella litúrgica que trajo consigo el concilio con aquella ansiedad y crispación de espíritus, como una cuestión de supervivencia -to be or no to be-, que cobraría en cambio entre los católicos franceses.

Y esa es la clave -certera- de una explicacion real, autentica y profunda del fenómeno de la revolución litúrgica del concilio y de su recepcion comparativamente considerada entre españoles y franceses a mi juicio. Y todo lo demás (me) suena un poco a moralina teológica de una fase mas o menos infantil o pueril -o infantilizada- de evolución o maduración en el plano de las creencias. Desmentido además por el sentido (último) de la historia reciente tal y como vendría a revelarse en los casi cincuenta años ya transcurridos desde la celebración del concilio.

Las iglesias en España -llenas hasta rebosar aún a finales de la década de los sesenta (ejemplo de ello, la iglesia de Santa Rita, de mi barrio madrileño de Arguelles)- empezaron a vaciarse justo después y el larguísimo pontificado de Juan Pablo II acabaría de vaciarlas por completo mientras conseguía llenar a su paso (por un día) plazas y calles de las urbes que visitaria sin parar "urbi et orbe" en sus viajes pastorales planetarios.

Deserción generalizada de la práctica religiosa entre españoles, salvedad hecha del país vasco -y en menor medida en Cataluña- y de algunos botones de muestra, flores de invernadero, de la restauracion (ma non troppo) que se viviría en la fase tardía del anterior pontificado. El convento de las monjitas de Lerma (y otros adyacentes), el seminario diocesano de Toledo -y sus retoños de otras provincias-..y la abadía del Valle de los Caídos repleta de jóvenes monjes a lo que parece (...) Sin olvidar por supuesto las fundaciones (de importación) de la FSSPX en suelo de la Península (teledirigidas) desde su casa madre suiza (...)

Botones de muestra como algunos no dejan de reprocharles de un neocatolicismo elitista y minoritario -y de un tufo pos/conciliar inconfundible- en un claro alejamiento de la tradición católica de los españoles, de una savia popular innegable a todos los niveles y en todos las estratos de la sociedad por más que fuera secándose progresivamente en los dos últimos siglos y en unas regiones más que en otras, de resultas en particular de la guerra civil española.

Los monjes del Valle y los seglares que le sostienen -y que los mantiene también (en parte) aunque solo sea con su presencia, como si fueran una gran familia, todos juntos en unión durante la misa y después de ella en unos ágapes de confraternización -entre ellos-, a modo de consuelo en/la/tribulación y de sostén en las horas/difíciles (caldito caliente y pastas caseras incluido)- parecen querer atrincherarse ahora detrás no de las tumbas de Franco y de José Antonio, un tema en el que por se ve habrán acabado optando por la táctica del no meneallo-sino al interior de las columnas del templo o de las arcadas de la explanada de "su" basílica unidos todos como una piña en torno a la celebración del precepto dominical que prescribe oír misa entera los domingos y fiesta de guardar, hoy como ayer, como hace cien años como en la guerra y en la posguerra inmediata y como si desde entonces y en las décadas que se seguirían no hubiera pasado nada, ni en el mundo ni en el seno de la sociedad española.

Bajo la consigna (sectaria) por cierto de "extraños, fuera". Sin banderas...y sin pancartas; y sin insignias y sin gritos ni eslogans que al sentir de algunos profanan mas que unos profanadores de tumbas propiamente dichos (manos a la obra en los últimos tiempos a lo que parece al interior del recinto (sagrado) por mas que ni el abad mitrado ni sus monjes se atrevan a reconocerlo)

Vaya de entrada que también yo soy partidario de una revisión o más bien de una purificación de toda la parafernalia litúrgica o paralitúrgica -o como llamársele quiera- concurrente cada año la efemérides del 20 de Noviembre (en lo que coincido con más de uno, por lo que leo ahora en el blog de Ricardo Sáenz de Ynestrillas) Y de hacerla desaparecer incluso.

Sin perder de vista el objetivo último o si prefiere el reto supremo que se esconde tras los altos designios hasta hoy puestos de manifiesto -o destapados- por el gobierno Zapatero en relación con el Valle de los Caídos; lo que algunos asumimos sin reservas. Y lo es el que siga abierto al publico, como sea. Con misa o sin misa los domingos y fiestas de guardar. Y con o sin celebraciones del 20 de Noviembre. Aun al precio del desalojo de la abadía (y de sus actuales ocupantes)

Y que guarde así su caracter monumental conmemorativo y memorialista por supuesto. De Altar (católico) de la Patria y de la Memoria Heroica de la Nación -y por ende de la guerra civil española- pero sin tutela clerical o lo menos posible (mientras no quepa otra cosa por lo menos) Espacio de libertad interior para todos los que allí acudan y no cárcel de conciencias. Frente a todo lo cual su aspecto de culto (litúrgico) es secundario como lo sería en sus inicios.

¿Blasfemia todo lo que precede? Apologia pro mia vita. Más bien, por decirlo en lenguaje medieval (y escolástico) : de mi propia trayectoria y de mi itinerario interior en la materia. Fui uno de los últimos de Filipinas por decirlo así de la misa de en latín que ahora algunos reivindican (y celebran u honran con su presencia)

Celebré una misa según el rito de San Pio V -con asistencia del obispo Lefebvre- en un salón del Hotel Meliá Castilla de Madrid a finales de junio del 78 -en plena transicion políticia- porque se nos negaron iglesias y locales eclesiásticos cualesquiera por orden terminante del arzobispado madrileño. En presencia de unas mil personas y de algunos asistentes de gran relieve como la hija de Franco que se encontraba de incógnito entre los asistentes, como testigos presenciales me lo confirmarían.

Se siguieron para mí varios años de ministerio/tradicionalista en Argentina (y países limítrofes) y en Francia en el marco de la obra del obispo francés disidente -siempre oficiando la misa en latín- en una linea de cincurvalación que me conduciría fatalmente a mi detención en Fátima y a una larga estancia en prisión que me haría cobrar alas (...) Renovabitur ut aquila juventus tua.

Y el punto de inflexión (interior) decisivo en mí lo sería tal vez el gesto que acabé teniendo -ya creo aquí haberlo contado- tras una de aquellas misas (en latín) solo en mi celda de la cárcel portuguesa, en la que prendí fuego a propósito la hostia acabada de consagrar, la arrojé ardiendo en el cáliz (lleno) y lo vacié por el ventanuco de la celda en una zona de vegetación colindante con el muro de la galería aquella. Y así me vería libre -hasta hoy- de la vieja disciplina (...)

Y fue sin duda porque no se trataba en mí de un gesto mas o menos excéntrico o transgresor propiamente hablando, sino el fruto de larga maduración interior antes y después de encontrarme preso. La querella litúrgica para entonces estaba ya agotada o si se prefiere convertida en una problema puramente de disciplina canónica y eclesiástica en el discurrir del contencioso que oponía a Monseñor Lefebvre y el vaticano, y a la ancas de aquél a otros grupos tradicionalistas.

Más o menos rezagados algunos, como sería el caso de la TFP brasileña que llegaron a publicar la primera parte de un sesudo teológico tratado de la pluma de uno de sus miembros mas prominentes -Arnaldo Vidigal Xavier da Silveira- amputado de la segunda parte mucho mas melindrosa (y peligrosa) referente a "la hipótesis teológica de un papa hereje" (como aquí ya lo tengo contado) Lo que daría la tónica de la actitud posterior de aquel movimiento plegándose progresivamente a los apremios de la jerarquía vaticana y brasileña hasta acabar en la perfecta sumisión (en espíritu de obediencia "cadavérica") Y el corolario inevitable lo sería fatalmente la implosión del movimiento tras la muerte de su fundador en varias tendencias y ramificaciones.

La TFP acusaba de protestantización al "novus ordo", de vaciar el sacrificio/de/la/misa no tanto de la presencia/real -que cada uno hoy en la iglesia y mas aún entre españoles se me antoja que concibe a su manera-ni de la idea de transubstanciación tan siquiera (pese el cambio en las palabras consagrantes), una noción que el concilio dejo vacía de substancia (o contenido)

Ni siquiera de su carácter expiatorio o redentor, sino de lo que ofrecería el trazo último distintivo de la teología católica frente al protestantismo en la materia y lo era el carácter propiciatorio/del/sacrificio. Sacrificarse para rendir propicio, o en otro términos para reconciliar(se) con la persona agraviada por culpa de nuestras faltas...y de nuestros crímenes), individuales como colectivos.

Y por una extraña paradoja, ese designio último -de propiciación, a imagen de un dios bíblico (judío) iracundo y rencoroso y vengativo- presente en la teología pre/conciliar y que la iglesia pareció arrojar en el concilio y en el posconcilio por la borda, es lo que mueve y anima ahora a lo que parece a la comunidad del Valle de monjes benedictinos. Como se trasluce en los escritos recientes -y en particular en el último de ellos- de uno de sus acólitos de talla tal y como se revela él mismo ahora a la luz del día.

Y me estoy refiriendo a Ceferino Maestú, y en particular a su evocación (infeliz) en el ultimo de sus artículos -foto acompañando (...)- de uno de los bombardeos de Madrid por la aviación nacional (en la tarde -añade- del día de nochebuena)

Reconciliarse con la otra España de los vencidos y su memoria ...a costa de la otra España -así se llama eso- y de su Memoria heroica: por un imperativo/religioso -el del mandato/evangélico del perdón (dicen)- protestante en el fondo y católico (sólo) en apariencia que desconoce en la practica el ámbito (inviolable) del foro interno y el libre albedrío y nos obliga a perdonar nos sintamos movido a ellos o no...al precio de la traición por cierto, y so pena de condenación eterna.

¡Mejor aliado (objetivo) no pueden tener el gobierno Zapatero y los mentores supremos de la ley (funesta) de la memoria, no me digan!




JUAN KROHN HABLA SOBRE EL VALLE DE LOS CAÍDOS - II PARTE


Auto de fe en mi celda (misterio del fuego en nuestra historia y el Valle de los Caídos)

27.11.10 | 16:24. Archivado en La Ley (funesta) de la Memoria historica, El Valle de los Caídos, Santo Lugar de la Memoria Heroica
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Memoria y Honor. Las dos ideas centrales que presidieron los trabajos de construcción del conjunto monumental del Valle de los Caídos desde sus inicios tal y como de desprende del decreto ley de su fundacion del 23 de agosto del 57. Y del que se deduce que contra todo aquello de lo que viene queriéndonos persuadir desde diversos sectores en los últimos tiempos el aspecto de culto, propiamente eclesiástico, fue secundario en la fundación y apertura del grandiosos monumento.

"Destinado a perpetuar la memoria de los caídos en la Cruzada de Liberación para honra de quienes dieron su vida por Dios" Punto. No es óbice que la fundación arrastra también de entonces un sello canónico igualmente innegable que contribuye no poco a ese embrollo jurídico que ofrecen de entrada los estudios o análisis por someros que sean de la natura y contenido exacto del estatuo que la rige.

Frente a lo cual se presenta la alternativa de los que abogan por su desacralización (sic), de paso previo a su desmantelamiento (y "dinamitación")- y en la acera de en frente, los que optan a modo de contrapuesta por el refuerzo del carácter eclesiástico y religioso del sitio que le da su condición de basílica (pontificia) Y el desentrañar el nudo gordiano que se nos presenta a los que no estamos de acuerdo ni con una ni con otra alternativa no es tarea fácil, lo reconozco.

Pero no se me ocurre mas salida que el seguir -hasta el final- el camino de vuelta a los orígenes del monumento, a modo de exorcismo a las amenazas que sobre él proyecta la ley funesta de la memoria. Recogiendo así el guante del desafío que esconde su flagrante carácter de contrafuero, de ley encismante, guerracivilista, inicua y contraria a derecho, se coja por donde se coja.

En mi entrada de ayer contaba el gesto que tuve dentro de mi celda en el fondo de la cárcel portuguesa -hace ya tanto- diciendo misa (de san Pío V) por última vez en mi vida que habrá causado aquí tal vez cierto revuelo o desasosiego en alguno de mis lectores y lectoras, de un perfil en lo que mentalidades se refiere más o menos circunscrito y determinado (y fácilmente imaginable)

El fuego mete miedo y arma solivianto aunque sea en la forma tan inocua -y simbólica- del que mi gesto aquel se revestiría. "A los españoles -le oí una vez a uno de mis profesores, un sacerdote francés (un tanto original...) en una de las clases que se nos impartían en el seminario de Ecône- les das una cerilla y te prenden fuego al instante lo que sea" (...) Y Onésimo Redondo hablaba de "la tea incendiaria" que surcaba la historia de las agitaciones campesinas en suelo de la península desde las honduras del siglo XIX , que atribuía a un fondo semítico/berebere inseparable del sustrato demográfico primitivo de los habitantes de la península.

Sin ir tan lejos (hasta los tiempos prehistóricos perdidos en la noche de los tiempos) cabe fácilmente admitir que el misterio del fuego es inseparable de la historia de España y se perpetua a través de los siglos firmemente anclado en el arcano profundo de nuestra memoria colectiva. En estrecha relación sobre todo con ese capítulo tan esencial de nuestro pasado histórico que representa la Reconquista.

La pena del fuego -una verdad enterrada en el subconsciente colectivo de los españoles- fue algo que importaron las invasiones árabes (musulmanas) en la península. Y el que acabara viéndose asumida por los cristianos españoles -en lo que se dio en llamar "la España de los cinco reinos"- ilustra a las claras ese fenómeno de mimetismo inseparable de las grandes confrontaciones históricas, como el que protagonizaron el protestantismo y el catolicismo en el suelo europeo el comunismo soviético y los nazifascismos en la historia del siglo XX.

El fuego (purificador) es indisociable en la memoria colectiva de los países occidentales de la Inquisición católica anti-protestante de la España católica de la Contrarreforma y de los Tercios de Flandes. Acabaría no obstante perpetuándose en la memoria de los pueblos protestantes también y resurgiendo sorpresivamente en el Ku-Klux-Klan nacido en medios de lo mas sectarios y extremistas del protestantismo de cuño anglosajón en los estados del Sur de Norteamérica y entre los vencidos de la guerra de Sucesión (de sudistas contra nordistas) Hasta el punto que desde un punto de vista exclusivamente ceremonial las analogías no pueden ser mas curiosas y sorprendentes a veces; para aquellos españoles al menos con la memoria mínimamente despierta aunque sea, de aquel periodo y de aquel capitulo de nuestra historia.

El fuego destruye y a la vez purifica. Y el hilo conductor o la linea meridiana entre lo uno y lo otro se impone si queremos preservar intacto -rindiéndole homenaje- tan agusto misterio de la historia y de la naturaleza. Sin destruir demasiado ni purificar demasiado tampoco. Un equilibrio difícil en ciertas fases o encrucijadas históricas mas que en otras, lo reconozco. Los autos de fe de la Contrarreforma de lo tiempos del Imperio llevaban impreso un carácter sacramental de catarsis purificadora y ejemplar y a la vez reconciliadora que recuperarían y harían suyo los totalitarismos modernos del siglo XX.

Y frente a la realidad tan insoslayable de un pasado tan paradigmático como el que arrastramos los españoles que tanto nos abruma por veces no cabe mas que una doble alternativa: o el sumirlo plenamente de con animo y brío -y sin pensarlo (ya) más veces- o el tirarlo claramente por la borda de la execración y de la culpabilización colectiva.

Diabolizarlo, en otros términos -como hacen algunos hispanistas allende los Pirineos- o si no, tratar de extraer del mismo en cambio sus claves mas preciosas, de prendas de futuro. Quemé la hostia consagrada a posta dentro de mi celda para verme libre para siempre -como así fue- de una vieja disciplina interna y externa, reato de todo un caparazón de preconceptos de natura teológica (e ideológica) que arrastraba de antiguo de mi educación y de mi trayectoria y que estallaron en añicos en mi mente -sin tocarla ni dañarla- tras mi detención en Fátima como aquí ya lo tengo señalado.

Sin dejar de ser yo mismo, y sin sentimiento alguno de traicionar a nadie ni de renegar de lo que fuera. Y en la tesitura por la que atraviesa el Valle de los Caídos en las días que corren la mente despejada -libre de preconceptos, de complejos y de prejuicios- es requisito indispensable, se me antoja, a la hora de hacer frente a los desafíos que se nos presentan. Frente a la gran amenaza, sobre todo, agazapada tras los propósitos declarados de algunos de desacralizar aquel alto/lugar de la memoria.

En el País de hoy viene un articulo sobre el tema del escritor Antonio Muñoz Molina que me sorprende por su radicalismo y su tono sectario, lo confieso. Estaba acostumbrado a leerle -de cuando en cuando-y hasta habré aquí glosado algunos de sus artículos e incluso su último libro a la gloria de Negrín pero la idea de santuario civil que propone...comparando (odiosamente) el Valle con la Escuela Mecánica de la Armada en Argentina no se tiene en pie por lo sectaria y guerracivilista.

Y sobre todo, yo diría, porque no consigue conjurar en modo alguno la amenaza que hacen pesar sobre el recinto los designios claramente incendiarios e iconoclastas de algunos (a base de fuego y de dinamita) Tal y como se habrán hecho oír incluso en la cámara de diputados.

¿Qué hacer del Valle? ¿Qué hacer? Sin mas aditamentos: el dilema que la movida que se tiene montada la ley funesta plantea al conjunto de la sociedad española. Recordar u olvidar. Y a fe mía que encontrar el camino justo de la Memoria selectiva -que no penalize injustamente ni discrimine- y del Olvido absoluto (y liberador) sin amnesias traumáticas no es tarea fácil. Y la senda nos la marca sin duda los dos faros potentes que señale al comienzo de mi entrada. El Honor y la Memoria.

Olvidar en lo que quepa y en lo que se pueda y recordar y perpetuar en la Memoria también todo lo que se pueda. En la medida que lo exija y lo permita el honor de la nación entera. Pero lo urgente a mi juicio es el despoletar con vías a su abrogación definitiva la ley funesta de la Memoria. El estatuto del Valle -y su secularización- vendría mas tarde. Entre tanto no veo como se impedirá que aquel santo lugar de la memoria siga siendo campo de batalla los tiempos que se avecinan.

Y tal vez que sea mejor así, que la guerra de memorias se libre en su espacio propio memorialista y que no que acabe abrasando y encendiendo la convivencia y a la sociedad española todo entera. Una lucha (a muerte) de dos memoria antagónicas. Y entre medias lo que di en llamar una memoria irredenta. La que dejan traslucir los actuales ocupantes o pobladores del aquel recinto. Seglares como eclesiásticos. Para los que los bombardeos de la aviación nacional -en zona roja- viene a ser cortada perfecta a lo que parece que les permite el seguir lamiéndose sus heridas. Con su pan se lo coman.

Pero yo no puedo impedirme de recordar en la memoria a mi tío abuelo José Manuel Krohn, republicano (y liberal) -de Izquierda Republicana- de buen corazón y alma de poeta...y manos limpias, antes y después de la guerra. Testigo de uno de aquellos bombardeos que perpetuó en uno de sus mas sentidos poemas.

Que cuando me detuvieron en Fátima se enfrentó valientemente -ya de edad muy avanzada- a una nube de periodistas que le asediaban defendiéndome a capa y espada . A mí e implícitamente a mis ideas. Con lo cual se vería redimido para siempre en mi memoria. El y su memoria (personal) de la guerra civil española.

Muñoz-Molina viene a hacerse eco ahora de la propuesta del historiador inglés Anthony Bevor, de "un pacto del recuerdo". Y la idea no sea tal vez despreciable si se la la poda de esa parcialidad congénita que arrastran fatalmente la mayor parte de los autores anglosajones tan proclives a meter la nariz en una guerra civil entre españoles sin que nadie les diera vela en nuestro entierro. Tal y como se refleja en la obra tan difundida en el autor del autor mas arriba nombrado, importante y voluminosa y a la vez teñida innegablemente de parcialidad ideológica (como lo habrá notado acertadamente Pío Moa)

Un pacto en el recuerdo que suceda y remplace definitivamente a aquel otro pacto de amnesia de la transición (de nuestras culpas y pecados) Tras el conjuro definitivo -únicamente- de las amenazas y de los designios iconoclastas. Lo que pasa fatalmente por la abrogación definitiva de la Ley funesta de la Memoria.


Tuesday, 23 November 2010

INCIDENTE DURANTE LA VISITA DE LOS REYES DE ESPAÑA A BELGICA

Arrestan al ex sacerdote que en 1982 quiso matar al Papa

Fue en Bruselas, cuando se acercaba en forma amenazante a los reyes de Bélgica. Fernández Krohn estuvo detenido 7 años tras el ataque a Juan Pablo II.



JUAN CARLOS ALGAÑARAZ. Madrid. Corresponsal

El ex sacerdote integrista español Juan Fernández Krohn, que intentó asesinar al Papa en 1982 durante su visita al santuario de Fátima, fue arrestado ayer en Bruselas al acercarse en actitud amenazante al podio donde se encontraban los reyes de Bélgica, que aguardaban a los monarcas españoles.

Fernández Krohn está considerado una persona muy peligrosa y agresiva, probablemente con sus facultades mentales alteradas, y fue buscado por la policía portuguesa e Interpol durante la reciente peregrinación de Juan Pablo II a Fátima.

El ex sacerdote residía en Bruselas, donde ha tenido constantes problemas con la Justicia y la policía. Pese a estos antecedentes, Fernández Krohn no pudo ser localizado cuando Karol Wojtila viajó, hace una semana, a Portugal para beatificar a los dos pastores a los que, según la tradición católica, se les apareció la Virgen.

Las medidas de seguridad en torno de la Plaza del Palacio, frente a la imponente sede oficial de los reyes de Bélgica, eran muy severas ayer cuando los monarcas, Pablo II y Paola, se dirigieron a pie hasta un podio cruzado por una alfombra roja.

En ese lugar se realizó la ceremonia de recepción a los reyes de España, que realizaban su segunda visita oficial a Bélgica.

Pese a estar intensamente buscado por la policía, que poseía fotografías suyas recientes, Fernández Krohn se aproximó hasta la primera línea del público y, cuando llegaron al lugar los reyes de Bélgica, saltó la valla y se dirigió hacia donde se encontraban los monarcas. ¿Cómo ha sido posible semejante falla de seguridad?, se preguntaban ayer los medios de comunicación belgas y europeos.

El ex sacerdote es un individuo de complexión robusta y no les fue fácil a varios policías de particular y de uniforme reducirlo, lanzándose encima de él. Fernández Krohn profería gritos contra los monarcas españoles. "¡Yo no maté al Papa!", repitió varias veces mientras los policías lo sacaban en andas de la zona.

Ya canoso, vestido con una camisa celeste y un pantalón oscuro, el ex sacerdote continuaba gritando, completamente fuera de control, mientras la policía lo maniataba e introducía en una furgoneta.

Fernández Krohn reside en Bruselas desde que salió de la cárcel portuguesa, en 1990, después de cumplir siete años de condena por el atentado contra el Papa.

El ex sacerdote ha tenido todo tipo de problemas con sus vecinos, tiene varias denuncias por agresión, y con la Justicia. Ha sido denunciado por repartir panfletos antisemitas, por estafa y lesiones.

El militante ultra se hizo tristemente famoso por su atentado en Fátima. Durante el acto principal un joven sacerdote vestido con sotana se lanzó contra Karol Wojtila, gritando en español: "¡Abajo el Papa!", "¡Abajo el Concilio Vaticano Segundo!" Aunque el agresor llegó a tocar levemente al Papa, los equipos de seguridad lograron reducirlo.

Fernández Krohn se graduó en la Universidad Complutense de Madrid en ciencias económicas y en derecho. Militó en organizaciones ultras del falangismo y entró en contacto con medios religiosos integristas argentinos y franceses. Además vivió un tiempo en Argentina y en Brasil.